Disponerse a viajar para cubrir uno de los hechos más “importantes” de este año en Valpo, sin acreditaciones y con la plata justa , es una de esas ideas que se le ocurren a uno sólo cuando está medio borracho.
Es por eso que 2/5 del staff de vaso fue a tratar de meterse en el Congreso y (como usted podrá imaginar), nos mandaron a la cresta. Así que el quedarse afuera para ver qué onda con el movimiento de la gente fue la opción.
Como estar en las barras bravas resultó la experiencia. Desde “Bachelet amiga, el pueblo no te olvida” por un lado, hasta “CHI-CHI-CHI, LE-LE-LE, viva Chile y Pinochet” por el otro, fueron los gritos que nos tocó escuchar en un pequeño trozo de calle, donde hasta chapitas de Bachelet y Piñera compartían el mismo paño esperando ser compradas. (Las fotos de todo esto las puedes ver en nuestro Flickr).
Nada inesperable, nada demasiado alborotado. Al fin y al cabo, ambos grupos no eran “tan grandes” como para pelear a muerte por su favorito... Por suerte (??) lo fome de esta situación, cambió en el momento en que la tierra se movió…
Todos (mayoritariamente las viejas) comenzaron a asustarse. No faltó la señora que se puso a rezar, ni menos quienes salieron corriendo de una. Y con justa razón: estabamos en
del terremoto anterior.
Rápidamente, la gente empezó a poner la radio y a enterarse de cuánto había sido la intensidad, el epicentro, los daños y esas voladas de terremoto. Pero todo eso pasó al olvido cuando alguien dijo “VIENE LA PRESI”. Las cámaras se centraron en la señora, la gente se empujaba por una foto. Cuando el auto de la Gordis estuvo a punto de llegar a las puertas del Congreso… Empezó el otro movimiento.
Fue ahí cuando la gente que quedaba optó por arrancar. ALERTA DE TSUNAMI, avisaba la radio, los pacos comenzaron a guiar a la gente. Nadie tenía claro para dónde ir, pero la consigna era una: ir hacia los cerros.
Finalmente nos quedamos en la azotea de un mall cercano al lugar. Pasaron cinco, quince, 30 minutos y no pasó nada. Una hora veinte mirando hacia el mar por si una ola monstruosa devastaba Valparaíso y nunca fue.
Después de esa cantidad de tiempo el ambiente se empezó a calmar, la señal de los celulares estaba volviendo de a poco y empezaron a bajar de los cerros. Con el estómago vacío también descendimos y nos dispusimos a buscar un local donde comer.
Ya al parecer los animos estaban más tranquilos. En la tele del local mezclaban noticias del sismo con las del cambio de mando. Nosotros compartíamos unas chelas con una chorrillana. Todo en paz, hasta que, nuevamente, el susto y la angustia se apoderó de nosotros: “Se acabaron las chelas”, decía el titular de La Estrella de Valparaíso.
6 Sorbidas:
Entretenida crónica chicos...
13/3/10saludos
Sergio
El Fracaso
Y el autor de esta nota, ¿no posee una foto con ese mismo diario, mostrando el mismo titular?
13/3/10Son lo mejor :) Ameee su reportaje, los amo vasitos :D
13/3/10como se hace para formalizar el credito del fondo solidario?
15/3/10el 15 entramos los mechones???? :s
15/3/10Es que no podís preguntar hoy si acaso entras hoy xD No, entran el 22. Y sobre el crédito, no sé como se hace.
15/3/10Publicar un comentario en la entrada